viernes, 2 de octubre de 2009

La marioneta

Bueno, empezaré por poner algo que escribí hace un tiempo no muy lejano...

Me presento. Soy la marioneta que todos controlan a su antojo. La marioneta que confía y que tarde o temprano acaba mutilada; un brazo por aquí, una pierna por allá,... y las cuerdas que me sujetaban y me hacían sentir segura, son cortadas cruelmente.
Y luego venía alguien amable, amigable, que conseguía unirme completamente, casi como una marioneta nueva. Y al esa persona unir mis pedazos, yo quedaba unida a dicha persona. Esa unión era mutua, hasta que, como toda marioneta, es controlada a su antojo.
Pero no le basta con controlar la marioneta. Esa macabra persona tiene que volver a deshacer lo arreglado anteriormente. Y así es como la marioneta vuelve a ser mutilada. ¿Quién será la próxima persona que acabe mutilando a la confiada marioneta?
Pero ésta marioneta seguirá mostrando esa máscara, esa cara de felicidad pintada, aun cuando es mutilada. Porque al estar grabada en su cara nadie podrá borrar esa bella y delicada expresión.
Pobre marioneta, que tiene que sufrir en silencio cada vez que le cortan las cuerdas y acaba hecha pedazos en la oscuridad, sola, abandonada, indefensa. Ahí es cuando esas personas aprovechan, cuando es débil y necesita ser arreglada, aun sabiendo que esa persona volverá a herirle...

Espero que os guste. Gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario